Es tanto lo que ya se ha dicho sobre los posibles romances del jugador del Barcelona F.C., Gerard Piqué, que me da vergüenza escribir sobre ello. No obstante, debo dar mi opinión al respecto porque se trata de la controvertida sexualidad de un barcelonés de casta pura a quien le tengo mucho aprecio.
Cuando apareció la polémica fotografía de Piqué tomando de la mano, y mirando más compasiva que seductoramente a su entonces compañero de equipo, Ibrahimovic, el mundo rosa se juntó con los detractores del Barcelona F.C. para gritar a los cuatro vientos la supuesta homosexualidad del jugador.
En primer lugar, estoy harto de soportar el hecho de que las muestras de afecto entre los hombres sean tildadas de homosexualidad. ¿Y qué pasa con las muestras de afecto entre mujeres? Tengo tres hermanas y un sin fin de primas y amigas. He sido testigo de cómo las chicas pueden tumbarse juntas en una cama para conversar sobre el objeto de sus deseos, de sus frustraciones o incluso hablar libidinosamente de sus propias experiencias sexuales. Las miro ir juntas de compras y meterse en los probadores para que una le diga a la otra cómo le queda tal prenda de vestir. Entre ellas se pueden mirar, tocar y hasta colmarse de piropos sin que ello suponga el menor rastro de homosexualidad. Ellas no son lesbianas, pero si dos hombres se tumban en la misma cama para hablar, se van juntos de compra o se muestran sus cuerpos por una u otra razón son sentenciados de “gays”. Injusta la cosa, ¿no?
Luego, cuando el mundo entero estaba en vigilia por el romance de la cantante Shakira con Gerard Piqué, el ingenuo chico publica una fotografía de la celebración del cumpleaños de ambos. Una foto muy familiar, afectiva y tierna donde no hay nada que confirme o desmienta el rumor del vaticinado romance. Entonces, a algunos se les ocurrió darle un giro a la verdadera naturaleza de la imagen y optaron por especular sobre el ya “archi explotado” chico de la camisa de cuadros hasta convertirla en el notición del mes. Así, de repente, salen a la luz pública otras fotos antiguas de Gerard Piqué con su amigo de la camisa de cuadros. Según los tergiversadores de hechos (a quienes parece no importarle la universalidad de los afectos) también esas fotos demuestran una actitud de sospechosa homosexualidad entre el futbolista y el otro chico. La noticia del posible romance del barcelonista con la carismática Shakira pasó a un segundo plano para dar paso a otra ola de rumores sobre la sexualidad de Piqué.
¿Acaso es tan difícil entender la naturaleza cariñosa de Piqué que no repara en géneros sexuales a la hora de dar un gesto de apoyo, amistad y afecto? Dudo que él sea homosexual. Y si lo fuese, enhorabuena por los hombres que tendrían entonces la oportunidad de estar con semejante buen partido. Podría explicar ahora en esta entrada de mi abandonado blog LA NATURALEZA BISEXUAL DE TODOS LOS SERES HUMANOS, pero no viene al caso porque lo que busco es el respeto hacia las muestras afectivas de Piqué.
Señoras y señores, en lugar de seguir especulando sobre la sexualidad ajena, en este caso la del carismático futbolista, más bien deberíais analizar vuestras propias inclinaciones sexuales. Pensad en cuántas veces os han seducido los atributos físicos o la personalidad de su vecina, del cantante de moda, del hermano de la amiga, de la compañera de la universidad… Quien no se considere bisexual, quien crea que en sus cuerpos no hay hormonas del género sexual opuesto, quien jamás haya pensado en los encantos sensuales de alguien de su mismo sexo, que dé un paso al frente.
Mis más sinceras felicitaciones a los hipócritas que dieron el paso al frente. Pero os tengo muy malas noticias: ¡No sois de la indiscutiblemente bisexual raza humana!
¡Dejad los afectos de Gerard Piqué en paz!
No hay comentarios:
Publicar un comentario